Necesitamos una nueva idea de Dios, que contribuya a subsanar los males del mundo. Dice Br. David: “Los males del mundo no sanarán a menos que la sanación provenga de las raíces más profundas de donde debe surgir, y entre ellas está nuestra idea de Dios. La idea de un Dios separado de nosotros, en la cima de la pirámide del poder, es una visión extremadamente peligrosa”.









Tu colaboración generosa nos permite continuar con la obra de Vivir Agradecidos...
Te invitamos a compartir tus reflexiones: