“Nos cuesta mucho admitir que cada uno de nosotros está implicado en haber creado este mundo que no tiene paz. Mientras no podamos aceptarlo, permaneceremos en un mundo en el que existimos “nosotros” y existen “ellos”. Pero si admitimos el hecho de que todos somos uno, entonces habremos alcanzado un comienzo para construir la paz” (Br. David Steindl-Rast).
Podemos contribuir a la paz mundial desde nuestro lugar, irradiando bondad a nuestro alrededor con una sonrisa, una palabra de aliento o algún servicio. Estos pequeños gestos son como piedritas arrojadas al agua que dibujan círculos cada vez más amplios.
Con estos artículos te invitamos a alimentar tu intención de ser un instrumento de paz:
© 2026 - Vivir Agradecidos

