Ofrecemos nuestras reflexiones ante la partida del talentoso y querido actor Robin Williams. ¿Cómo aceptar el suicidio de un ser querido? Preguntado sobre el tema, el hermano David ofrece un enfoque que puede ser esclarecedor.
Vienen a la memoria el profesor Keating que inculca a sus alumnos el carpe diem, el doctor Patch Adams que cura con una sonrisa, el extraterrestre Mork… como tantos otros personajes entrañables a quienes Robin Williams llevó a escena. Sus representaciones combinando la comedia con el drama fueron quizás un reflejo de su mundo interior: “Mi madre era una enferma del optimismo, y mi padre, un pesimista radical. Así que… depende del momento. Hay días en los que pienso que todo está mal, y otros en los que estoy convencido de que, entre todos, lograremos salir adelante”. Desde su infancia vivió esta tensión entre tristezas y alegrías: querido por sus amigos por su sentido del humor, fue al mismo tiempo víctima del bullying en el colegio y de los maltratos de su padre.
Reflexiones:-
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Sebastián dice:
15 agosto, 2014a las05:15Cada persona es un mundo de conflictos, miedos, contradicciones y demás índoles que presenta esta vida, todos tenemos defectos y virtudes,por desgracia también debilidades que nos atormentan al enfrentarlas. Todo esto es 100% compresible pues todos estamos con esto a cuestas. En mi caso he pasado todo tipo de situaciones, buenas, malas, alegres, angustiosas yo creo que esta vida por algo es, nosotros no elegimos vivir, por lo tanto tampoco deberíamos morir a voluntad, sino apegarnos a ella ya que es lo único que tenemos tangible, ahora aveces parece no haber salida, pero hay vida, hay oportunidad para enmendar esos errores o situaciones con las cuales no estamos de acuerdo, si no podemos solos busquemos ayuda en quien sea que pueda estar para nosotros, no tenemos a nadie busquemoslo. En esta existencia que tenemos habrá momentos oscuros y momentos brillantes, apeguemonos a lo brillante y aferremonos con amor a nuestros seres queridos y a la belleza que también hay y vale la pena. La vida es para valientes, pero por algo estamos vivos se peude encontrar esa fuerza. Espero que nadie lo tome a mal, es simplemente la opinión de alguien que pudo seguir tras ser paleado por esta vida y estuvo entre la espada y la pared ante un abandono de la misma.