¿Qué significa ser hechos a imagen y semejanza de Dios? Nuestra humanidad es la huella divina en nosotros. Mirar al hermano como un semejante es descubrir en él la imagen de la divinidad. “Somos semejantes en los valores que nos hacen humanos”.

Y fuimos creados a imagen y semejanza… nos explica la Biblia en sus primeras páginas. ¿Alguna vez meditamos, en profundidad, acerca de las posibles interpretaciones de este versículo? Esa imagen que menciona el texto sagrado, y esto es claro para mí, se refiere sin dudas a la imagen que nosotros proyectamos. Porque en todos nosotros anida, creo, la imagen de Di-s, lo imaginamos como nosotros. Lejos está ese cliché pictórico de un Di-s anciano, etéreo y barbado, vestido con una túnica blanca y que comanda su Creación desde una nube vaporosa en los Cielos (aunque a veces, a los efectos prácticos y pedagógicos, podamos recurrir a esa construcción simbólica).
La imagen de Di-s en nosotros es justamente nuestra humanidad. Y al mirar de frente el rostro de nuestros semejantes, vemos también la dimensión de lo divino. A aquellos que no quieran depositar aquí una carga religiosa, les sugiero que se limiten, por ejemplo, a la mera simetría de lo humano. De este modo, más allá de nuestras diferencias (teológicas, doctrinarias, ideológicas), todos podemos acordar que lo humano nos iguala.
Somos semejantes en los valores que nos hacen humanos. Todo lo demás difiere, y es saludable que así sea. La diferencia enriquece la semejanza.
Somos semejantes en los valores que nos hacen humanos. Todo lo demás difiere, y es saludable que así sea. La diferencia enriquece la semejanza.
Ahora bien, las principales tradiciones religiosas, desde sus textos revelados, subrayan esta idea de la imagen y la semejanza. Retomo las preguntas: ¿Semejanza de qué? Semejanza entre nosotros, en primer término, porque somos semejantes, y a la vez semejantes a Di-s: pero ya no en términos de imagen sino en términos de los atributos. Me explico: Di-s es bueno, ser semejantes a él significa que debemos ser buenos (o misericordiosos, o justos, o cualquiera de las características que asignamos a la divinidad). Esta semejanza implica, entonces, que debemos ser como Él. La semejanza no funciona como suele pensarse, en el otro sentido. No por el hecho de tener un Di-s que demuestre ser amoroso, justo y misericordioso, nosotros incorporaremos necesariamente esos atributos. Además Él no demuestra nada. Él es. Y si queremos ejercer esa semejanza que se nos otorgó en origen, debemos trabajar para ser todo eso que creemos que Él es.
Entonces, salvando el componente teológico, y a pesar de nuestras diferencias individuales, todos los seres humanos estamos unidos en una semejanza esencial. El otro es un semejante no porque se nos parece, sino porque en su imagen vemos, con plena potencia, una humanidad que es también nuestra.
Pues bien, ¿cómo hago entonces semejante al otro? En verbo, no en apariencia. No desde lo estético. Desde lo plenamente ético. Somos semejantes porque podemos amar, podemos buscar la paz, la justicia, la misericordia. En todos esos aspectos, somos semejantes, aunque elijamos rutas distintas. Somos semejantes en los valores que nos hacen humanos. Todo lo demás difiere, y es saludable que así sea. La diferencia enriquece la semejanza. Porque no somos idénticos; somos semejantes, que no es poco.
Segio Bergman
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Reflexiones:-
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Susana Gil dice:
31 mayo, 2025a las15:13Una vez oí a un Sacerdote en una reunión en una Iglesia definir como Próximo o prójimo al ser humano que estaba cerca , próximo en relación a la cercanía y esa definición que he encontrado en Internet ahora también difiere un poco de la definición de Semejante según la Biblia porque muchas veces el ” próximo ” no es necesariamente de nuestra misma religión o de nuestra misma raza o de nuestra misma opinión en el tema que sea pero es interesante pensar que a pensar de a pesar de esas diferencias podernos encontrar algo en común en esas diferencias e incluso que deberíamos buscar qué hay de parecido en alguna de sus opiniones , religiones , ideas filosóficas, tradiciones, costumbres, etc a las nuestras para poder conversar en paz con esas personas y poder convivir en paz aunque cada uno siga con sus creencias acerca de la espiritualidad, el alma , o sobre la Idea de Dios que cada grupo religioso tenga. Ver qué es lo que tenemos en común que nos hace mejores personas aquí en la tierra , dar énfasis a eso y evitar confrontaciones místicas porque a mi modo de ver la Religión es un razonamiento muy profundo acerca de la existencia y en cambio la Superstición es pensamiento mágico . Muchas personas de diferentes religiones toman la Religión como una Reflexión , un meditar sobre la existencia y otras personas no llegan a esa capacidad de abstracción y toman la Religión como una forma de pensamiento mágico , por ej el jugador de fútbol que se presigna para que le de suerte el presignarse difiere de la persona que se presigna como señal de respeto y como una demostración de que es creyente de su Religión. Creo que ver la igualdad en algo a pesar de las diferentes permitiríaas convivencia en paz y armonía y el Respeto y la Tolerancia a todas y cada una de las diversas formas de pensar de los seres humanos.
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