Un ritual simple y universal para despertar
una ola de gratitud global.
Una vez al año, en el cumpleaños de nuestro querido Brother David Steindl-Rast, miles de personas en todo el mundo se reúnen para hacer algo muy simple y poderoso: detenerse, encontrarse y agradecer.
La Noche de la Gratitud nació en 2024, impulsada por la Fundación Vivir Agradecidos, y pronto se convirtió en una tradición viva que trasciende fronteras, lenguas y credos. Porque la gratitud es un lenguaje universal que nos conecta con lo esencial.
Te invitamos a ser parte activa de este movimiento global, encendiendo la llama de la gratitud en tu entorno.
Ese día, creá un momento de conexión y presencia: un ritual simple para celebrar lo esencial con otros. Puede ser una comida compartida, una charla profunda, una caminata en silencio, un gesto simbólico o simplemente unos minutos para reconocer lo valioso de la vida.
Podés hacerlo en familia, con amigos o en tu propia compañía. Lo importante es encontrarnos, agradecer y cuidar esta tradición.
Sumate también a nuestra gran pieza colectiva: subí una foto de tu encuentro para inspirar a otros y regalarle este gesto a Brother David.
Y si querés más ideas, descargá la guía con propuestas simples para diseñar tu encuentro:
Cada foto que compartieron es un gesto de gratitud, un instante compartido que suma a este homenaje vivo a Brother David. Los invitamos a recorrer esta galería, a dejarse inspirar por los encuentros, las miradas, los abrazos, las sonrisas… pequeños grandes momentos que celebran la vida.
Dejanos tu mail y te mantendremos al tanto para que no te pierdas este encuentro único que cada año nos une en gratitud y celebración.
Unite a esta comunidad que elige vivir con presencia, reconocer lo valioso y compartir lo esencial.
La primera Noche de la Gratitud se celebró el 12 de julio de 2024, en el día del cumpleaños número 98 de Brother David. Más de 1.000 personas compartimos música, meditación, rituales de agradecimiento y celebramos juntos la vida en un encuentro organizado por la Fundación Vivir Agradecidos.
Fue un encuentro de una hora en un espacio sagrado que nos ayudó a detenernos, mirar y compartir —en persona y por streaming— nuestro deseo de un mundo mejor, una vida más plena y la alegría de sabernos comunidad.
Desde entonces, cada 12 de julio se convirtió la fecha que celebramos con un ritual colectivo y, para quienes deseen prolongarlo, con una cena compartida entre amigos y seres queridos.
Gracias por ser parte de este movimiento