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Momentos de meditación

David Steindl-Rast

En este video, Br. David invita a la búsqueda del silencio, y nos recuerda que la contemplación y la acción van íntimamente unidas. “Nos sentimos más en calma y dispuestos a actuar después de haber descendido a nuestro interior”.



Texto completo del video

Creo que lo descubrí de pequeño. Pienso que los niños tienen una inclinación natural a la meditación y a la contemplación, y yo descubrí cuánto placer, cuánto gozo, cuánta paz me daba el simplemente sentarme y quedarme en silencio. Es bueno tener un ambiente exterior sereno, que nos ayude a entrar en la quietud interior. La paz interior no depende del silencio exterior; sin embargo la naturaleza tiene su propia calma, que ayuda mucho a fomentar esa quietud interior.

Cuando uno realmente se adentra en lo más profundo, se pone en contacto con algo que va más allá de las palabras, algo que no se puede describir. Yo diría que es como una extensión inmensa, algo como el desierto: las dunas de arena, el cielo estrellado por la noche, la amplitud y la calma, una gran calma. Uno se siente con más energía, más lúcido y libre. No se siente mucha tensión entre los dos estados: ir hacia el interior es más como afianzarse en la roca sobre la que uno está parado, para luego ponerse en marcha y actuar.

Los dos están íntimamente ligados. Nos sentimos más en calma y dispuestos a actuar después de haber descendido a nuestro interior. Cuando penetramos en nuestro interior, sentimos que hemos descubierto algo sobre lo cual la muerte no tiene poder. La vida y la muerte son un cambio constante; sin embargo en nuestro interior podemos encontrar algo que es único e inmutable.

Hermano David Steindl-Rast


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